Historia

Incas y otros pueblos en Vilcabamba

Algunos restos cerámicos y petroglifos encontrados en la región atestiguan la existencia de grupos culturales selváticos desde hace más de dos mil años; pero se sabe poco de ellos. El hecho cierto es que los Incas encontraron grandes dificultades para ocupar este territorio que, pese a su proximidad a Cusco, permanecía en buena parte incontrolado cuanto el imperio ya se había extendido por el norte hasta el territorio actual del Ecuador y por el sur hasta el norte de Chile.

Gran parte del espacio que hoy ocupa la provincia de La Convención estaba ocupado en aquel tiempo por tribus amazónicas que no habían sido sometidas por el Imperio Inca. Los manaríes, o  machiguengas, ocupaban los valles subtropicales y buena parte del valle del Vilcanota y, de acuerdo con las investigaciones arqueológicas, mantenían relaciones de intercambio y alianzas con los incas. Más al norte en las llanuras amazónicas , estaba asentada la aguerrida tribu de los pilcozones, también conocidos como chontaquiros o piros; y había algunas tribus menos conocidas llamadas iscazingas y cimapontos o guanamarcas, de las que han quedado algunos testimonios en crónicas del siglo XVI y posteriores.

El Inca Pachacútec (1438-1471) consolidó las fronteras con el territorio de las tribus selváticas reforzando las ciudadelas de Ollantaytambo, en el extremo sur del valle Sagrado, y Machu Pichu, cuarenta kilómetros al norte, en las alturas sobre el río Vilcanota; construyendo caminos y tambos. Sus sucesores, los incas Túpac Yupanqui y Wayna Capac continuaron este trabajo de edificando Choqquequirao  junto al río Apurímac, Victos junto al río Vilcabamba,   y otras fortalezas y pequeñas poblaciones. Además se reforzó el dominio del territorio instalando pobladores Chachapoyas trasladados desde el norte como mitimaes.